La esencia de la verdad en la vida

10/28/2017 0 Comentarios


No solo decimos la verdad. Debemos conocer el significado más profundo de la verdad. Existe la verdad divina y la verdad natural. La verdad divina es sinónimo de verdad espiritual o verdad invisible, mientras que la verdad natural es verdad física, verdad tangible, una clase de verdad que las personas físicas como nosotros pueden comprender fácilmente. Pero nuestro ser como humanos tiene dos elementos importantes: el físico y el espiritual o divino. Y así con todo lo que existe en el universo.

2 Corintios 4:18 
al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Está claro que hay cosas que no se ven y hay cosas que se ven, lo visible y lo invisible, lo espiritual y lo material. Pero fuera de la Biblia, que es la fuente de toda verdad, ¿cómo podemos probar esta verdad deslumbrante o esta dudada verdad entre muchos científicos de hoy? En un imán, hay dos verdades que existen: la material que es el acero en sí, y la invisible, que es el poder del imán para atraer objetos o metales. El imán es un muy buen ejemplo de dos verdades existentes: el magnetismo que no se ve y el acero que se ve.

La Biblia o la palabra de Dios nos dice dos verdades distintas.

Romanos 1:19-20 
porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.

Está claro que hay cosas invisibles de Dios. Y las cosas invisibles de Dios se manifiestan por las cosas que Él hizo. ¿Cómo se prueba que las cosas espirituales o invisibles de Dios se manifiestan por las cosas que Él hizo? La Biblia nos dice que Dios puede ver. De hecho, Él ve en todas partes.

Proverbios 15:3 
En todo lugar están los ojos del SEÑOR, observando a los malos y a los buenos.

”Los ojos del SEÑOR, observando a los malos y a los buenos”. Si lo nota, no es Dios mismo el que está en todas partes, pero sus ojos están en todas partes. Es decir, Él puede ver en todas partes. La prueba de que Dios puede ver está bien ventilada en la Biblia.

Salmos 94:9 
El que hizo el oído, ¿no oye? El que dio forma al ojo, ¿no ve?

El entendimiento para hacer que un ojo pueda ver viene de alguien que puede ver. El entendimiento que hizo que un oído pueda escuchar viene de alguien que tiene la capacidad de escuchar. Es muy parecido al técnico diestro que inventó el micrófono, un dispositivo que puede escuchar lo que decimos y transmitirlo a través del altavoz. El técnico preparado puede crear una cámara que puede ver porque tiene la comprensión de cómo algo puede ver así como sus propios ojos. Estas son verdades que nadie puede negar. La verdad espiritual de que un Dios invisible puede ver, se manifiesta en los ojos que la hizo.

Pero no debemos olvidar que hay dos tipos de verdad: la espiritual, la celestial o la divina, y la verdad física, la literal y humana. El Señor Jesucristo, cuando enseñó a sus discípulos e incluso a aquellos que no quieren creerle, hizo uso de la verdad material para hacerlos comprender la esencia de la verdad espiritual.

Juan 3:12 
Si os he hablado de las cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?

Está claramente establecido en el versículo que para que nosotros comprendamos la verdad espiritual o la verdad celestial, tenemos que aprender y creer en los ejemplos materiales o las discusiones que el Señor Jesucristo nos enseña. ¿Hay alguna manera de separar la verdad divina de la verdad física y tangible? Hay una manera.

Hebreos 4:12 
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.

El poder de la palabra de Dios puede separar el alma del espíritu. Entonces, por la palabra de Dios, podemos distinguir entre cosas físicas y espirituales. Y la Biblia tiene esto que decir. En Mateo 5:30, el Señor Jesucristo dijo:

Mateo 5:30 
Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y echa la de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno.

Por supuesto, el Señor Jesucristo, el Hijo del Dios Todopoderoso, no habla de información sin sentido cuando dijo: "Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtatela"

Mateo 5:30 
Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y echa la de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno.

Vemos que el cortarse la mano requiere iniciativa y esfuerzo. Usted no va a dejar que nadie le corte las manos. Es a través de su poder que debe cortarse la mano y tirarla. También es por su iniciativa que tiene que tirar la mano derecha. ¿Pero puede esto ser una verdad física?

Otros lo consideran físico, porque hay países en el mundo que lo hacen: cortarle la mano a alguien que ha robado algo, a un ladrón. Pero, ¿podría eso ser perfectamente compatible con la declaración del maestro del cielo? No lo es. Los seres humanos no se cortan las manos, aunque haya personas dispuestas a cortarle el brazo o la mano a otro hombre. Podemos suponer que no hay muchas personas o seres humanos que se corten voluntariamente las manos y las tiren. Entonces, tenemos que ver en la Biblia lo que eso significa. ¿El cortarse la mano, es su propia iniciativa? ¿Es el corte literal de la mano?

Efesios 4:28 
El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.

Alguien que roba o comete una ofensa con sus manos es amonestado por las Escrituras para que deje de robar: "no robe más". Por eso, espiritualmente, se está cortando las manos malvadas y no las manos literales, ya que el versículo continúa diciendo: “sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno ". Es decir, las manos literales permanecen intactas. Lo que debe cortarse es el robo o las malas acciones de las manos, pero no la mano literal, porque en ese caso ya no tendría la mano para hacer lo que es bueno, porque el versículo dice: "haciendo con sus manos lo que es bueno". Entonces, las manos permanecen.

¿Qué quiere decir eso? Significa que las palabras del Señor Jesucristo tienen en sí una verdad espiritual. Espiritualmente, se debe cortar la mano que roba y debe venir por iniciativa propia. Ninguna fuerza exterior puede obligarlo a hacer eso, sino su propia determinación. Incluso así esté prohibido por la ley o por la fuerza o por alguien poderoso, si una mano que roba, ve la oportunidad de robar, cuando no hay ojos mirando, seguirá robando. Entonces, la iniciativa debe venir del dueño de las manos. "... córtala, y échala de ti":

¿Qué va a cortar y a tirar? El robo. Demostrémoslo.

Colosenses 3:5 
Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría.

Mortificar, quitarse, matar, cortarse los miembros que están sobre la tierra; fornicación, etcétera. En la Biblia está muy claro lo que el Señor Jesucristo quiere decir cuando dijo "córtala", debe venir de una iniciativa propia. Cortar o mortificar las malas acciones, no solo de las manos, sino de todo el cuerpo mismo. Por lo tanto, encontramos una verdad evidente que si no se puede hacer físicamente, posiblemente se puede hacer espiritualmente. Demostrando que hay dos tipos de verdades en la Biblia: la espiritual o la divina, y la material o la humana. Por supuesto, no toda esta clase de verdades siempre se unirán o armonizarán entre sí. Hay verdades espirituales que van en contra de la verdad material.

Permítame probar eso. En Hebreos 11: 24-27, dice:

Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón; escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado; considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible.

Moisés rechazó los placeres del pecado por un tiempo porque perseguía la vida eterna.

Está muy claro en el versículo, hay placeres del pecado. Esa es la verdad física, la verdad humana. Cuando pecamos, hay placer en nuestra carne. La carne de los seres humanos, sin el conocimiento de las palabras de Dios y la sabiduría divina, tiene placer en los pecados. Es un placer estar borracho. Es un placer ser adicto a las drogas.

Hay placer en la marihuana. Hay placer en la fornicación. Cuando sales con otra mujer por primera vez, después de haber estado encapsulado en los brazos de la mujer que amabas en los últimos 20 o 30 años, hay placer. Entonces, la Biblia nos dice algo muy importante y verdadero. Hay placer en los pecados; esa es la verdad física, la verdad humana. Pero no armoniza con la verdad espiritual. Los placeres de la carne son contra Dios, contra el Espíritu de Dios. Déjenos leer:

Gálatas 5:17 
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.

Por lo tanto, sabemos que al estar profundamente dentro de nosotros, la Biblia dice la verdad. Se puede notar por la propia experiencia. Después de pecar, hay algo en nuestro ser que nos hace arrepentirnos. Después de pecar, después de haber disfrutado del placer del pecado, hay algo en nosotros, en nuestra conciencia que nos dice que lo que hemos hecho no es bueno. Está en contra del placer de la carne.

Yo creo en la Biblia con todo mi corazón. Porque me dice lo que hay dentro de mi ser. Ningún otro libro en la tierra puede decirnos qué hay dentro de nuestros corazones. El apóstol Pablo hace una confesión ante la Iglesia cristiana del primer siglo:

Romanos 7:19-20 
Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico. Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.

Esta es una confesión maravillosa de una persona franca y muy directa en la Biblia: el apóstol Pablo. No lo es después de haber sido admirado por personas en la carne; no es después de alcanzar la gloria en la carne. De hecho, él está revelando el deshonor en su carne. Pero nos está enseñando la verdad espiritual de que lo que es placentero para la carne es contra el espíritu; está en contra de Dios.

Espero que usted crea en la Biblia y la pruebe por usted mismo. Recuerde, la Biblia tiene dos tipos de verdad: la divina y la humana, la espiritual y la física. Con respecto al tema, nos permitiremos discusiones más extensas en el futuro, si Dios quiere. Pero mientras tanto, quiero saber de usted después de leer este blog. Sus comentarios, sugerencias y la información adicional que usted conoce me dan inspiración para seguir hasta lo cansado que estoy. Se lo agradezco.

Sinceramente en Cristo,

Hermano Eli Soriano

[exclusión de responsabilida: Esta traducción en español: Es realizada por nuestros traductores con el máximo cuidado y lo mejor de sus capacidades. ControversyExtraordinary.com, sin embargo, no garantiza la exactitud de cualquier información traducida debido a varios factores. Cuando hay alguna discrepancia en la versión original en inglés y la versión en español, la versión en inglés siempre prevalece.]

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